El condón femenino para evitar las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS)

Preservativo Femenino

Si tienes relaciones sexuales con relativa frecuencia y el tema de mantener un sexo seguro te preocupa especialmente, te recordamos la importancia de utilizar en cada acto sexual el preservativo femenino u otros métodos barrera similares.

Esos que siempre te permiten poder prevenir las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), desde las menos a las más graves. Disfruta con tu pareja tomando precauciones ante este tipo de infecciones que se transmiten entre personas a través del sexo vaginal, anal u oral.

Bacterias, hongos, virus o parásitos suelen causar las ETS, que afectan tanto a hombres como a mujeres. Aunque en muchos casos los problemas de salud pueden ser más graves en las chicas.

¿Qué ETS son las más usuales?

Existen más de veinte tipos de ETS, pero las más comunes son las que te describimos a continuación para que conozcas lo relevante sobre cada una. Algunas se presentan sin manifestar síntomas claros, tras tener algún tipo de sexo con una persona infectada.

Siempre lo que te recomendamos es que acudas a tu médico para solicitar las pruebas rápidas y fáciles con las que se puede detectar cualquier enfermedad. Con el uso de antibióticos puedes curar la mayoría de estas enfermedades, mientras que en el caso de las víricas solo se pueden mejorar sus síntomas y tener controlado su avance.

ETS Bacterianas

Entre las enfermedades causadas por una infección bacteriana, está la clamidia como la más frecuente. Puede aparecer en el cuello del útero femenino o en la uretra masculina, así como en el recto o en la garganta en ambos sexos. En las mujeres, sus síntomas incluyen dolor en las relaciones sexuales, flujo vaginal anormal o sensación de ardor al orinar. Este último también se manifiesta en los hombres, junto a la secreción del pene o a la picazón.

A su vez, la gonorrea es habitual pero en adultos jóvenes, pudiendo afectar al tracto genital, boca o ano. Provoca unos síntomas muy similares a la anterior, pero de no tratarse adecuadamente podría derivar en la enfermedad inflamatoria pélvica en la mujer.

La sífilis, por su parte, infecta las mismas zonas mencionadas en la gonorrea, pese a que también puede manifestarse en los labios. Origina una llaga única, pequeña e indolora y, a veces, una inflamación de los ganglios linfáticos cercanos. Sus síntomas, eso sí, pueden desaparecer hasta volver a manifestarse más adelante.

Enfermedades de Transmisión Sexual Víricas

Entre las ETS producidas por virus se encuentra el herpes simple genital, que infecta tu boca o genitales, pero también tus muslos o nalgas. Provoca llagas o ampollas que van evidenciándose en brotes. También está el Virus del Papiloma Humano (VPH), aunque es casi inofensivo y desaparece de forma espontánea. No obstante, si no se trata, sus verrugas visibles podrían generar cambios en las células y volverse cancerosas.

Nada más peligroso que padecer el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), una infección vírica que destruye tu sistema inmunológico, de ahí su nombre. Este virus pone en riesgo tus defensas y puedes contraer infecciones más graves e incluso algunos tipos de cáncer. En la etapa final de esta patología puedes desarrollar SIDA. Sus síntomas se asemejan a una gripe, pero los más graves pueden manifestarse meses o años después de contraerla.

ETS Parasitarias y Fúngicas

La tricomoniasis es una de las principales causantes de la vaginitis, muy común en mujeres. La transmite un parásito y puede incrementar el riesgo de sufrir otras ETS. Sus síntomas aparecen entre 5 y 28 días tras infectarte. Igualmente, los piojos púbicos o la sarna son otras enfermedades parasitarias frecuentes, que tienen cura. Ambas producen picazón. Por último, la candidiasis es causada por el hongo Candida Albicans, depositado en tus paredes vaginales.

Prevención y uso de métodos barrera como el condón femenino

La seguridad también debe ser parte de tu vida amorosa en la tarea de prevenir las ETS. Si utilizas correctamente el condón femenino o si tu novio se pone el preservativo en su pene, reduces enormemente el riesgo de contagio. Estos son métodos barrera muy útiles para esquivar todo tipo de enfermedades, por lo que te recordamos que siempre los utilices según las instrucciones y consejos médicos.

No reutilices el preservativo femenino ni el condón másculino, asegúrate de que no está caducado antes de colocarlo y de que cumple bien con su función. Tampoco te dejes llevar por la emoción del momento sexual ni por la adrenalina. Lo prioritario es siempre la precaución. Los lamentos posteriores sirven de bien poco.

Two beautiful girls taking a selfie next to swimming pool.

Por supuesto, antes de mantener sexo también puedes asegurarte de que tu pareja no tiene ninguna ETS, tan solo necesitas que se realice las pruebas. Estas se basan en un análisis de orina y de sangre, un hisopado bucal, el reconocimiento físico de la zona genital y de un examen de llagas y secreciones.

Uso correcto del condón masculino y femenino

Utiliza bien el preservativo femenino y masculino, cuida tu higiene genital diariamente y evita prácticas sexuales peligrosas. ¡Todo por un buen sexo saludable!

Ir arriba